Los datos que presenta la web del gremio reflejan una distancia sostenida entre las subas salariales y el costo de vida:
Aumentos estatales (Enero - Junio 2026): 12,9% en la Administración Pública Nacional.
Inflación acumulada (Primer semestre 2026): 16,9%.
Esta brecha profundiza una tendencia crítica acumulada desde el inicio de la administración de Javier Milei. Según el sindicato, en lo que va de esta gestión los servicios acumulan un incremento del 919%, mientras que el poder adquisitivo del personal estatal experimentó un desplome del 45%.
Además del reclamo salarial, ATE alertó sobre las consecuencias de las políticas oficiales en el entramado institucional y federal:
Riesgo operativo: El gremio denunció reiterados intentos de cierre, desmantelamiento y vaciamiento de organismos públicos, lo que compromete la normal prestación de servicios esenciales para la ciudadanía.
Impacto en el empleo privado: La crisis también golpea al sector productivo, con un registro superior a las 28 mil empresas cerradas y una destrucción de más de 341 mil puestos de trabajo en los últimos dos años y medio.
Defensa previsional: La protesta incluirá también un fuerte reclamo en defensa de las cajas de jubilaciones provinciales.
Este panorama socioeconómico se condice con los indicadores de opinión pública, donde la desaprobación a la gestión nacional supera el 58,2%, marcando el índice de apoyo más bajo desde el inicio del mandato.
Ante este escenario, ATE anunció este lunes un paro nacional y movilización para el 3 de agosto, que se suma a la Jornada Nacional de Lucha con movilización para el próximo 7 de agosto, fecha en la que confluyen con la tradicional marcha de San Cayetano bajo las banderas de Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo.








